Shabat VAERÁ – Viernes 16 enero / 27 Tevet: Velas: 20:37 hs.

El 5 de mayo comencé una de las experiencias más movilizantes que haya vivido en mi vida. 30 jazanim latinoamericanos de diferentes comunidades y países del mundo emprendíamos JUNTOS un viaje de una semana a Israel a llevar nuestro corazón, nuestra voz y nuestro alma y sentirnos parte de la reconstrucción y el apoyo a nuestra tierra.

El viaje no comenzó fácil. Dos días antes de nuestro vuelo un misil desde Yemen caía al lado del aeropuerto Ben Gurion. Las compañías aéreas no israelíes cancelaban todos los vuelos a Tel Aviv y jazanim de Argentina, Chile, México, Estados Unidos y otros lugares del mundo quedábamos varados en Madrid sin saber si podríamos lograr llegar a nuestro destino. Luego de muchas horas en el aeropuerto, de pasar la noche en Madrid logramos al día siguiente conseguir un vuelo a Atenas y de allí mas tarde a Tel Aviv llegando además de agotados físicamente un día y medio mas tarde de lo previsto, igualmente con nuestro corazón preparado para una vivencia emocionante.

En esos días compartimos momentos muy significativos: Realizamos una tefilá (un rezo) en la parte del Kotel igualitario donde hombres y mujeres rezamos y cantamos juntos uniéndonos en una sola voz.

Ese mismo día nos unimos a una organización de voluntarios llamada “JAIALIM DEL ASADO” que se ocupan de ir a cocinarles a los soldados en las bases militares. Fuimos, encendimos el fuego, cocinamos, preparamos el asado y sobre todo agasajamos y honramos a esos jóvenes que venían de Gaza. Nos unimos en un abrazo, cantamos, bailamos, saltamos junto a ellos como si fuera un Bar Mitzva o un matrimonio, lloramos juntos y sobre todo les agradecimos por lo que hacen. Fue realmente una noche inolvidable.

En esos días visitamos el Hospital Sheba de Tel Hashomer, el mas grande del país. Hicimos esta mitzva tan importante de Bikur Jolim, visitar a los enfermos. Allí nos encontramos con soldados que se están recuperando y con una guitarra en mano fuimos entrando a los diferentes pabellones llevando melodías, canciones y un abrazo.

También tuvimos tiempo para viajar al sur, a los lugares atacados el 7 de octubre, entre ellos el lugar de la fiesta NOVA donde asesinaron a mas de 360 jóvenes. El aire se sentía pesado, las explosiones se escuchaban desde Gaza que estaba a pocos kilómetros de allí, y sus rostros nos abrazaban en los 360 carteles que los honran en ese sitio. Realizamos allí un Tekes, una ceremonia donde cantamos para que sus almas se eleven y no los olvidemos.

Ese mismo día compartimos un concierto en una kehila de Beer Sheva donde llevamos nuestras melodías y nuestros ritmos latinos a un auditorio colmado y donde pudimos unirnos y cantar juntos jazanim de todos lados.

El broche de oro de este viaje fue visitar Kikar hajatufim (la plaza de los secuestrados), un lugar en Tel Aviv que desde el 7 de octubre se reúnen los familiares de los rehenes para reclamar, para acompañarse, donde toda la sociedad Israelí pide por su liberación YA!

Allí pudimos conversar con Dani Miran, padre del rehén Omri Miran, que todavía sigue en Gaza. La entereza de ese hombre fue algo que no logramos explicar. También pudimos abrazarnos y cantar en una sola voz junto a rabinos, amigos y familiares que viven en Israel, a personas que fueron liberadas y ser testigos en ese mismo momento de la liberación de Idan Alexander, el joven soldado Israelí/Norteamericano . Mirando en una gran pantalla y abrazados y acompañando a sus amigos fuimos testigos de un momento histórico y realmente muy emocionante.

Era la primera vez que un grupo de Jazanim viajaban juntos a Israel, como grupo, sin egos, sin banderas de comunidades, ni países. Fuimos almas llevando nuestro espíritu, nuestra voz, nuestra música, nuestro abrazo.

Se que a todos este viaje nos cambió, que no fue un viaje mas, que vivimos Israel desde un lado diferente que nunca habíamos vivido. La música sana y reconforta. Eso lo comprobamos en cada momento y en cada lugar visitado. Todos volvimos distintos y afirmando nuestro compromiso y el rol que elegimos como Shlijei Tzibur, enviados de la comunidad.

Toda esta experiencia fue registrada y prontamente saldrá un documental para poder llevar nuestra vivencia a nuestras comunidades.

“ET HA MANGUINA AZOT HI EFSHAR LEAFSIK”, (esta melodía no debe dejar de sonar)… por siempre y para siempre.

AM ISRAEL JAI!!!

Diego Rubinsztein

Director musical de la NBI

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