Shabat Emor – Viernes 01 mayo / 14 Iyar: Velas: 17:44 hs.

Pesaj. Salir de Mitzraim una y otra vez.

Los rabanim nos llevan por un recorrido de Pesaj sumamente interesante.

Pesaj es el nacimiento y renacimiento nacional, colectivo, personal e individual.

Es por eso que las lecturas de los primeros días Kodesh, sagrado y de Jol hamoed, nos exponen a diferentes experiencias del recuerdo o la actualización de la salida de Mitzraim.

Leemos sobre Pesaj Mitzraim, la vez que salimos, leemos sobre el Pesaj de las generaciones y cómo deberíamos celebrar, leemos sobre el Pesaj celebrado en el desierto, y qué pasó con quienes no estaban aptos, permitiendo la celebración del Pesaj Sheini.

En las Haftarot leemos sobre el Pesaj que celebró Ieoshua al entrar en la tierra de Israel, y luego el Pesaj en la época de los reyes.

Las lecturas nos muestran que a lo largo de la historia vivimos Pesaj, y nos olvidamos de Pesaj, y aun así, volvemos a unirnos en familia y comunidad para narrar que fuimos esclavos, y ahora somos, o intentamos, ser libres.

Este año compartí un mensaje de Emanuel Levinas que quiero volver a incluir en estas líneas:

La libertad del hombre es la de un esclavo liberto que recuerda su servidumbre y sigue siendo solidario con los sometidos.

Una multitud de esclavos habrá de celebrar ese profundo misterio del hombre y “no habrá un perro que ladre”. En la hora suprema de su instauración -sin ética y sin logos-, el perro dará testimonio de la dignidad de la persona. El amigo del hombre es eso. ¡Una trascendencia en el animal! Y el versículo tan claro del que habíamos partido, se ilumina con un sentido nuevo. Nos recuerda una deuda siempre pendiente.

Cuando se nos pregunta por el motivo de la esclavitud en Mitzraim, claramente hay muchas respuestas:

La promesa a Abraham, la experiencia de la esclavitud para ser sensibles con otros, el costo que tiene el ir a buscar tierras mejores para el sustento… y lo que cada uno puede aportar. Al final, la experiencia de la esclavitud no es algo histórico solamente, sino algo que en cada generación a nivel colectivo o a nivel personal, podemos describir, narrar y buscar liberarnos.

Levinas nos advierte que nuestra libertad implica responsabilidad para con el otro, y nunca olvidar que nuestra libertad es pasajera, que antes fuimos esclavos, y que siempre estamos al límite de volver a serlo. Nuestra libertad debe ser una respuesta ética frente al otro, que espera, demanda, necesita nuestra mirada de hermano, de amigo, de ser humano a ser humano.

Hay muchas formas de entender la libertad, y definirla.

También a lo largo de la vida vamos teniendo una comprensión más adulta, no es como pensábamos cuando éramos niños, ser libres es hacer lo que queremos, no hay nadie que pueda hacer todo lo que quiere, o tal vez, nadie en su sano juicio.

Este año, estudiando el tema en un libro que propone el Seder de Pesaj como un viaje a la libertad, del autor Gabriel Stenger, encontré una definición que me pareció interesante compartir:

Libertad es «Ser» (*Hovayá*) frente a «Hacer» (*Assiyá*)

Una de las tesis centrales del libro es que la esclavitud moderna consiste en estar atrapados en la modalidad del POSEER y DE HACER  (productividad compulsiva, búsqueda de estatus). La libertad, en cambio, se alcanza al acceder a la modalidad del SER (*Hovayá*).

Es posible ver la vida de un hombre como si entrara a construir su propio ser dentro de las limitaciones de su destino. Esta es la labor de la libertad».

La verdadera libertad no es negar los límites, sino asumir la responsabilidad de quién queremos ser dentro de esos límites.

Mitzraim es el lugar donde el hombre es «ajeno a sí mismo». Salir de Egipto es el nacimiento del Yo Verdadero (*Atzmi HaAmiti*), que es la parte del alma que tiene una vitalidad espontánea y auténtica.

La intención del autor de la Hagadá es invitar al lector a descubrir el aspecto personal en la historia de la salida de Egipto… para que pueda salir de su propio lugar estrecho».

Paradójicamente, la libertad no es caos. El libro destaca que el proceso de liberación requiere un SEDER, Orden.

Sin una estructura de crecimiento (los 15 pasos del SEDER), el hombre no se libera, sino que se dispersa. La libertad auténtica es la que permite al individuo dirigir su propia vida con sentido en lugar de ser arrastrado por impulsos reactivos.

Para terminar quiero resaltar esto último, vivir una vida reactiva, o una vida consciente y con propósito.

Te espero, salgamos juntos de Mitzraim.

Jag Sameaj, que este Pesaj nos ayude a encontrar la voluntad y la energía para volver a ser libres.

Rab Alejandro S. Bloch

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