Shemini Parah – Fuego

Se dice que la Tora es tan poderosa que es fuego negro sobre fuego blanco.
El fuego de las letras y el fuego de los espacios entre las letras y alrededor de las letras.
No solo hay que saber leer las letras negras, si no hay que saber leer el blanco.
En esta parashá el fuego también es una señal poderosa, ya que hay un fuego que eleva y un fuego que destruye.
Vino Moshéh y Aharón a la Tienda de Reunión, salieron y bendijeron al pueblo y se reveló la Gloria de Adon-ai ante todo el pueblo. Salió un fuego de ante Adon-ai y consumió sobre el altar el holocausto y los sebos. Lo vio todo el pueblo y prorrumpió en alegría y se prosternaron con su rostro a tierra.
Tomaron los hijos de Aharón Nadáb y Abihú- cada cual su incensario y pusieron en ellos fuego sobre el cual colocaron el incienso y ofrecieron ante Adon-ai fuego profano, lo que Él no les había prescripto. Empero salió un fuego de ante Adon-ai y los consumió y ellos murieron ante Adon-ai.
Fíjense que intenso este pasaje.
Moshé participa de la ordenación de los sacerdotes, de Aron y su familia, entre ellos Nadav y Abihu.
Bendicen juntos al pueblo de Israel, hacen una ofrenda y el fuego es entendido como la manifestación de la aceptación del Korban.
Un versículo más abajo, otra pareja, los Hijos de Aron, Nadab y Habiu, que habían sido consagrados como sacerdotes, hacen un incienso y ofrecen un fuego, y esta vez el fuego es comprendido como una manifestación negativa, como el rechazo de Ds.
Es inevitable ver el paralelismo y la tensión en el relato.
Dos personas hacen una ofrenda y culmina bien, dos personas hacen una ofrenda y termina mal.
Los comentaristas tratan de entender que pasó aquí.
Muchas resaltan la calidad de personas que eran los hijos de Aron. Otros sostienen que el error fue hacer algo que no fue pedido, o su deseo de reemplazar a su padre y a su tío en el liderazgo.
Un grupo más limitado de maestros no ven este texto como algo negativo, sino como dos personas que deseaban estar más cerca del Ds y Ds mismo los tomó para estar con él.
En lo personal siempre lo leí como un texto difícil, en el que las respuestas fáciles le hacen perder profundidad, y las respuestas difíciles nos enseñan que la vida nos enfrenta a preguntas difíciles de las cuales no podemos sentir que sabemos a ciencia cierta la respuesta.
La Tora nos dice cuidado “aquí paso algo” el fuego eleva, el fuego destruye, y la vida puede transcurrir entre momentos de exaltación y caída, a veces con solo un versículo de diferencia.
Shabat Shalom
Rab Alejandro S. Bloch


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