Metzora – Cuidado con apresurarse con las palabras.

Mucho se ha hablado de lo que significa Metzora.
Esta “enfermedad” que comienza con la piel y llega a las cosas.
La semana pasada después de mi Dvar Tora, una de las personas presentes muy cercana, me comentó que lo que había compartido era muy similar a las enfermedades psicosomáticas, una muy buena observación, no en vano el mismo Maimónides en sus trabajos sobre medicina se dedicó a este tipo de afecciones.
En esta sección el tema continúa, y avanza hacia los objetos, las cosas y las paredes.
Cuando hayáis venido a la Tierra de Quenahán -que Yo os doy a vosotros en posesión- dispondré plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesión. Habrá de venir el que posee la casa y declarará al Cohén diciendo: “Como una plaga me apareció en la casa”. Ordenará el Cohén y desalojarán la casa antes de que venga el Cohén para ver la plaga, para que no sea declarado impuro nada de lo que hay en la casa. Y después de esto vendrá el Cohén para ver la casa.
Este texto leído sin detenimiento es similar a todo lo que vimos anteriormente.
Una persona se presenta al Cohen, el Cohen lo ve y este, después de una detenida revisión, define el estatus de quien lo consulta.
Los comentaristas notan una anomalía en la presentación de la persona. Sus palabras son las siguientes:
Como una plaga me apareció en la casa
Haciendo hincapié en la palabra Como, Ke.
La persona consulta al Cohen, ya que no tiene certeza que es lo que está pasando.
El Rab Edery ZTL hace un hermoso comentario:
COMO UNA PLAGA …”El autor de Minjáh Beluláh recalca el idioma cauto y prudente con el cual ha de expresarse el dueño de la casa presuntamente afectada. La enseñanza que deriva de este hecho es que la persona tiene que cuidarse mucho antes de “impurificar las cosas”. A veces se causan grandes y graves daños por declaraciones o afirmaciones apresuradas.
Siempre debemos ser cuidadosos con nuestras palabras, con aquellas con las que hablamos de otras personas y también con las que hablamos de nosotros mismos.
Con las palabras se creó el mundo, dice nuestra Tora, también con la palabra se puede destruir.
Shabat Shalom Umeboraj
Rab Alejandro S. Bloch


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