Vaikra. Después de la construcción viene el manual de uso.

Las últimas 5 secciones del libro de Shemot, en las que estuvimos leyendo sobre el Miskkan, comienza el libro de Vaikra donde encontramos el manual de cómo debemos usar el Mishkan, las diferentes ofrendas públicas y privadas, de acuerdo a la condición de quien la llevaba, y también de acuerdo a la ocasión y motivación.
El sistema de korbanot se parece mucho a la frase: “Dígalo con ofrendas”.
Todas las circunstancias de la vida estaban contempladas para ser expresadas con un Korban.
Quien daba a luz, quien quería agradecer, quien debía pedir perdón, quien hacía una promesa, quien cometía una transgresión, quien se incorporaba al pueblo judío, quien se reponía de alguna enfermedad, y así en cada aspecto de la vida el Korban estaba presente.
El libro de Vaikra es el manual, por un lado, para los Kohanim y por otro para que el pueblo reconozca la ofrenda como forma de conexión con lo divino y con la comunidad.
La parashá comienza después de convocar a Moshé con estas palabras:
Habla a los hijos de Israel y habrás de decirles: una persona -de vosotros- cuando acercare un sacrificio ante Adonai, de animales, de vacunos y de ovinos habréis de acercar vuestros sacrificios.
En Ivrit hay un juego de palabras muy interesante que el Rab Edery ZTL nos permite percibir en su traducción.
La ofrenda-sacrificio tiene la misma raíz que la palabra acercar, por eso él traduce habréis de acercar vuestros sacrificios, y de esa manera ya nos está enseñando el sentido del Korban es acercarnos al creador.
En su comentario nos ilumina sobre la palabra persona ADAM:
“Traducimos el término “אדם“, “adám”, como “persona”, basados en el comentario de Minjáh Beluláh. El Midrásh interpreta estas palabras: ” אדם מכם “, “adám miquém” como queriendo decir que en el Santuario se aceptan ” קרבנות “, “korbanót” ofrecidos por todo ser humano, sea hijo de Israel, prosélito o gentil, ya que estas tres categorías están incluidas en el concepto”, ” אדם “adám”. Empero-siempre de acuerdo con el Midrásh-la palabra” מכם “, “miquém” -de vosotros-quiere significar, más que un concepto étnico, un concepto ideológico-espiritual; en efecto, no se aceptaba un “korbán” que fuera ofrecido por un apóstata judío. Pues el hijo de Israel para ser merecedor de este derecho espiritual debía pertenecer a la comunidad de fe de Israel En este caso, el hombre gentil estaba en clara ventaja con respecto al apóstata. El profeta Isaías había plasmado esta idea con las siguientes palabras: “Yo los traeré hacia la montaña de Mi Santidad, los haré regocijarse en Mi Casa de oración, sus holocaustos y sacrificios serán aceptados sobre Mi altar; ya que Mi Casa, Casa de oración, será denominada para todos los pueblos” (Isaías 56:7).
Solo me gustaría agregar una línea a la idea de Adam, en la Tora dice una persona -de vosotros-, en Ivrti Adam ki iakriv Mikem, una traducción rápida podría ser, una persona de Uds. que haga una ofrenda, los maestros jasídicos leen este texto enseñado que debemos ofrendar solamente algo de nosotros o mejor dicho en el Korban somos nosotros los que nos ofrendamos, nosotros ofrendamos algo de nuestra interioridad.
Esta enseñanza deberíamos aplicarla en todos nuestros vínculos, en la relación con Ds, con nuestros cercanos y con la sociedad.
Tomemos este Shabat como la oportunidad de hacer nuestros vínculos, verdaderas ofrendas.
Shabat Shalom
Rab Alejandro S. Bloch


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