Itro – La preparación para el gran día.

En nuestra parashá leeremos sobre la revelación del Sinaí, y la entrega de los Aseret Adivrot que se relatarán nuevamente en el libro de Devarim a los oídos de la nueva generación.
La lectura es fascinante.
Moshé subiendo o bajando del Monte Sinaí, escuchando los mandatos divinos, traspasándolos al pueblo de Israel. El pueblo de Israel con temor reverencial, el monte lleno de humo, truenos, relámpagos y sonidos de shofar poderosos.
La historia central del encuentro sagrado, es relatado más como encubrimiento que como revelación.
Lo que merece ser destacado es que la tora describe el mandato divino para la preparación de ese gran día.
En la Literatura mística es descrito como un matrimonio en el que Ds es el novio, Israel la Novia y la Tora es la ketuva.
Para la Jupa misma los novios deben prepararse, entre otras cosas, ir a la mikva para marcar el fin de un ciclo y la preparación para el siguiente.
Aquí va el texto de la Tora en el que se nos enuncia cómo se preparó el pueblo de Israel para ese día único:
“Dijo Ado-nai a Moshe: Ve hacia el pueblo, y prepáralos hoy y mañana y que laven sus vestimentas. y que estén prestos para el día tercero, pues en el día tercero descenderá Ado-nai a ojos de todo el pueblo sobre el Monte Sinai. Pondrás límites para el pueblo en derredor diciendo: Guardaos de subir al Monte o de tocar en su confín; todo aquel que tocare el Monte, morir habrá de ser muerto: No habrá de tocar en él mano alguna, pues apedrear será apedreado o arrojar será arrojado; sea bestia, sea hombre, no habrá de vivir. Al prolongarse el sonido del shofar, ellos podrán ascender hacia la montaña.”
Cambiarse las ropas, prepararse para el tercer día, no acercarse al monte etc.
Los Jasidim enseñan que, muchas veces, la preparación de la mitzva es tan o más importante que la mitzva misma.
Hacer espacio en nuestro interior, prepararnos y disponer tiempo, “cambiarnos” de ropa hace que cuando llegue el momento se viva de un modo especial y no solo como un acontecimiento ordinario.
No es casual que la halaja pida por ejemplo que nos demos un baño antes de la entrada de shabat, dejemos la comida preparada y cambiemos nuestras ropas como modo de comenzar a recibir el día Sagrado.
Los invito a recordar alguna experiencia relevante en sus vidas, y cómo la preparación para la misma ayudó a que esa experiencia sea más importarte aun.
Shabat Shalom
Rab Alejandro S. Bloch


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