Lej Leja – El viaje de la vida.

Siempre me gustó el salmo 121.
En este salmo, el Rey David habla de los viajes de la vida. Esos viajes que van desde lo desconocido a la búsqueda de certezas para reconocer en medio de la travesía y después de muchas experiencias, que también el destino es incierto.
Aquí va el texto del salmo:
1 (Canto de ascenso gradual) Alzaré mis ojos a los montes: ¿De dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene de Adonai, que hizo los cielos y la Tierra. 3 No permitirá que resbale tu pie, ni se adormecerá el que te guarda. 4 He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel. 5 Adonai es tu protector; Adonai es tu sombra a tu mano derecha. 6 El sol no te herirá de día, ni la luna de noche. 7 Adonai te guardará de todo mal; él guardará tu vida. 8 Adonai guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
El poema nos habla de que nunca estaremos solos, que siempre tendremos la compañía divina, y que debemos mirar una y otra vez con esperanza el futuro.
Nuestro pueblo comienza con un viaje, un llamado a Abraham para animarse a dejar la certeza, el confort, la posición social, la fama, hasta lo familiar del paisaje del país, la ciudad, el barrio.
Lej leja en un mandato a Abraham y a su descendencia para poder encontrase en el viaje con la única certeza que, en cada desvío, en cada estación, en cada demora tendremos la compañía del mejor Jaim, la fuente de la vida.
Que hagamos cada uno de nosotros de este viaje un buen viaje, inspirados por quienes escucharon por primera vez el llamado, nuestros patriarcas Abraham y Sara.
Shabbat Shalom
Rab Alejandro S. Bloch


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